Three Wonders es una fantástica recreativa de Capcom en la placa CPS-1 en la que destacaba por tener tres juegos, y cada uno de ellos con una jugabilidad y calidad grafica grandiosas para ser 1991.
El primero de ellos, Midnight Wanderers: quest for the chariot fue el protagonista de mi anterior análisis; y el segundo, Chariot: adventure through the Sky es el que toca hoy. El tercero de ellos, sin embargo, no tenía nada que ver con los demás. Don’t Pull es un juego de puzzle protagonizado por un conejo y una ardilla en el que deben eliminar a sus enemigos lanzándoles bloques, hasta terminar con todos en pantalla.
Nos centramos en Chariot. Este empieza justo donde acababa Midnight Wanderers, cuando Lou y Siva emprenden su viaje por el cielo. Ahora deben salvar un nuevo reino y derrotar a un nuevo enemigo, un ente llamado Lar. Encomendados por unas hadas, piden que salven el reino de Ashtar.
Pero si el anterior juego era un acción-plataformas, en esta segunda parte cambiamos totalmente de género para meternos en un shoot’em up al más puro estilo R-Type. Como cualquier juego del genero, la dificultad es elevada, aunque menor que en otros juegos de este tipo que he probado. De hecho memorizándolo puede ser asequible a la larga. Una gran facilidad es que cuando pierdes una vida, tus power-ups quedan en un lado de la pantalla, y los puedes volver a recuperar. Mención especial a que puedes realizar un súper disparo especial, muy útil contra los jefes.

La mayoría de los enemigos se rescatan de Midnight Wanderers (además del mismo apartado grafico), y algunos de los enemigos finales esta vez se inspiran en los signos del zodiaco, por ejemplo Géminis o Sagitario. Por cierto, en dos fases tendremos un jefe intermedio (concretamente en la primera y tercera) y en la última fase deberemos enfrentarnos a todos los anteriores, como es habitual en esta saga. Un genial detalle es cuando los jefes se van deteriorando según les vamos disparando. Por cierto, cuando elimines a un jefe, quédate cerca de él para atiborrarte a todos los ítems que suelta.
Una parte que no me ha gustado demasiado son los escenarios. Bastante repetitivos y muy similares en temática en las siete fases que consta el juego, ya que la mayoría del escenario es por el cielo/espacio sin cambiar demasiado la temática.
La música pierde algo de epicidad respecto a Midnight Wanderers, pero es más que correcta. Sin embargo se parece tanto al anterior juego, que igualmente tiene una corta duración.
Del universo de Lou y Siva no hemos vuelto a saber nada más que estas dos entregas, tan solo unas apariciones esporádicas en Marvel vs Capcom pero poco más. Una saga que no fue revolucionaria ni ha pasado a la historia, pero está en el corazón de muchísimos jugadores que hoy la recuerdan, por lo que a veces es mas valioso permanecer en el recuerdo que hacer historia. A ver si se retoma esta saga, pero con algo fiel, no las 2D poligonales que tan de moda están.
Un juego que quizá quedo eclipsado por su anterior parte y la gente prefería gastar sus monedas en Midnight Wanderers, pero si lo cogemos en solitario es un gran juego. De hecho uno de los shooters que más me gusta jugar de vez en cuando.

LO MEJOR:
- Una jugabilidad que es una delicia.
- Jefes finales con un detalle pasmoso. Muy bueno cuando se deforman según les queda poca vida.
LO PEOR:
- Muy poca variedad. Las siete fases se parecen demasiado.
- El mismo problema que Midnight Wanderers, muy corto.







Ayer noche estuve jugando a Wanderers, que casualidad y ese del que hablas el Chariot lo odiaba porque yo prefería jugar al Wanderers a dobles en vez de a ese matamarcianos raro, pero todos los colegas lo preferían e incluso le tomé tanta jodería al juego que preferia el simpático Don’t Pull. Ajjjjj , ¡¡te odio Chariot!
Ja,ja, que va, es un buen juego, no lo odies xD