Análisis: Battlefield 3

Análisis: Battlefield 3

Si miramos allá a lo lejos en las listas de ventas, veremos como un título destaca sobre el resto de las estrellas del firmamento. Ese aventajado competidor es, como bien sabemos todos,  Call of Duty, cuyos récords son tan abrumadores que solo los supera el Call of Duty del año siguiente. Da igual que titulo se publique, no importa cuantos esfuerzos inviertan las compañías en sus triple A para final de año, el rey de las ventas anuales no parece flaquear en ningún momento.

A estas alturas de la película, no puede existir nadie tan ingenuo como para pensar que los Modern Warfare se venden por la campaña Single Player, con lo que el factor clave de la saga es el multiplayer y sus hordas de jugadores habituales, porque si hay un equivalente a los bonos alemanes en esta industria es que los servidores de cualquier Call of Duty van a tener jugadores en liza. Hemos visto intentos de variados colores y sabores a la hora de asaltar el trono de la franquicia de Activision, pero ninguno tan serio como el que hoy revisamos.

Battlefield 3 es parte de una saga de rancio abolengo en la que predominan los enfrentamientos en mapas gargantuescos así como una combinación de infantería y vehículos que consigue crear una experiencia multijugador irrepetible, que varía en cada partida y que tiene sus mejores bazas en el juego en equipo y las infinitas posibilidades que su sistema ofrece.

Pero claro, BF3, al igual que Bad Company 1 y 2, tiene campaña monojugador, con lo que es aquí donde tenemos que montar el trípode de nuestro Barrett y comenzar a hacer marksman shots a un modo que desde el primer segundo baja a competir al mismo nivel que su competencia, lo cual, si tenemos en cuenta a lo que nos tienen acostumbrados en Treyarch e Infinity Ward, es como para hacérselo mirar.

La gran mayoría de los defensores de la saga de DICE frente a Call of Duty alegan, no sin razón, que el  multiplayer de cualquier Battlefield es infinitamente más exigente, profundo y cooperativo que el de cualquier título de la saga CoD. No seré yo quien les quite la razón (de hecho el multi de CoD es un correcalles de tres pares de cojones) pues viene a ser como comparar el estilo de juego de la Francia de Zidane con el de mi equipo de futbito de 8º de EGB. Más adelante seguiremos profundizando en este asunto, pero volviendo al tema que nos ocupa, veamos por qué la saga de DICE no puede sacar tanto pecho como le gustaría.

 

Antes de que BF3 se pusiese a la venta, todavía debía de haber gente de espíritu puro y alma prístina que imaginaba una campaña llena de innovación narrativa, emoción y momentos épicos que nos levantaran del sofá a aplaudir hasta que nos sangrasen las falanges. Por supuestísimo que no iba a haber ni un solo script, faltaría más, e iba a sentar un precedente en la historia de los videojuegos. Todo eso lo pensaban los de espíritu puro, porque los desencantados de la vida ya nos íbamos oliendo que la campaña iba a bajar a pelear al barro de Modern Warfare con, es o sí, una innovación técnica bastante significativa fruto de llevar bajo el brazo el nuevo motor Frostbite 2.

Huelga decir que no nos equivocábamos ni un ápice.

 

Toda vez que nos hemos pasado la campaña, queda bastante claro que DICE se la ha envainado cual lacayo ante su señor feudal, Electronic Arts, creando una campaña que, siendo muy generosos, podríamos calificar como “by the numbers”. O sea, persecuciones a toda hostia, trenes, explosiones, aviones, helicópteros, sigilo, machetazos por la espalda, rifles de francotirador, tanques, explosiones, etc, etc.

Total que no hay nada nuevo bajo el sol, salvo unos alardes técnicos muy serios en materia de sonido, animaciones, partículas e iluminación, al menos en la versión de PS3, que es la mía. OBVIAMENTE (lo pongo en mayúsculas para que los peceros de pro lo lean, que ya nos conocemos) la versión de consolas es sensiblemente inferior a la versión de compatibles, pero claro, para sacarle todo el jugo al Frostbite 2, necesitas un bichardo como una plaza de toros para poner semejante mostrenco en Ultra. Y, seamos honestos, para otro juego quizá merezca la pena, pero para hincharme a ver scripts en una torre de 1.000 € pues como que paso.

Así que, resumiendo, después de disfrutar del maravilloso Deus Ex: Human Revolution, ponerse a jugar a este tipo de cosas pues como que sabe a poco, la verdad. Muy, muy poco arriesgado es este modo Single Player, concebido y ejecutado de modo que aquellos jugadores  de Call of Duty se acerquen sin miedo a algo que resulta familiar, pero que permite que “Shurmano_17” y “ She_Payico_Rumbero” se monten en un Apache y te tiren misilazos con música de Camarón colándose por tu headset. Vamos, lo que el mundo del videojuego necesitaba ahora mismo.

 

Una vez que hemos salvado el mundo one more time, la guerra no ha hecho nada más que comenzar, así que ya podéis coger vuestro equipo, ajustar las mirillas y elegir camuflaje para saltar a los mapas que DICE ha dispuesto para que nos curtamos el lomo vía ADSL.

Es en este modo donde Battlefield 3 da el DO de pecho para desmarcarse de su inmediata competencia, porque si no te lo pasas teta en este multiplayer, los FPS online no son lo tuyo. Punto y final.

Porque problema del juego no puede ser ya que tenemos una variedad extensísima de armas, tanques, cazas de combate, helicópteros, mapas gigantescos, modos de juego divertidos, juego en equipo, ochocientas chorradas para personalizar nuestro fusil favorito, estadísticas…poco más se le puede pedir y queda patente cuando tus compañeros están con la cabeza pegada al suelo por culpa de una lancha que los ametralla sin piedad, hasta que asomas por su flanco descubierto con un RPG y…BUM!

Son esas escaramuzas en las que puede que participes, o seas testigo de excepción, las que convierten a BF3 en algo distinto. Probablemente la clave resida en que el juego te hace sentir una implicación en lo que sucede mucho mayor que cuando simplemente atendemos a un K/D ratio que, a fin de cuentas, no sirve para absolutamente nada. Anuncio que habrá un Face-off en condiciones entre los multiplayer de MW3 y BF3 en breves. El del Single Player si queréis lo hacemos aquí: los dos son una mierda escriptada como si lo fueran a prohibir mañana. Hala, ya podemos recapitular.

Total que, a fin de cuentas, Battlefield 3 es lo que nos temíamos y deseábamos. Lo que nos temíamos porque estaba bastante claro que EA se quería quitar los guantes, dejarse de hostias y bajar al turf de Activision. Al final lo ha hecho con un Single Player más que prescindible que no hace ningún bien al título de DICE por poco inspirado y, lo que es más grave, poco arriesgado máxime cuando se es el aspirante al trono. Lo que deseábamos porque el multiplayer de un Battlefield siempre da lo que promete e incluso más, y este caso no es una excepción, puesto que los suecos de oro de Electronic Arts han creado una experiencia desafiante, profunda y divertida que justifica por sí sola la compra de esta entrega de los campos de batalla de DICE.

 

Y no se puede cerrar esta crítica de una manera que no sea esta: TATAN TAN TATAN TAN!!!

Autor: Agente_Graves Ver todas las entradas de
Juntaletras para fangames, bebo café como una esponja, fumo como un carretero, peleo como un Krogan y corro como un leopardo...y aún así I´ll never be better than Commander Shepard.

3 Comentarios en "Análisis: Battlefield 3"

  1. Jose Angel 3 enero, 2012 a las 13:16 -

    Con lo cual, yo que juego basicamente solo a los juegos en singleplayer, no me merecera la pena

    • Agente_Graves 3 enero, 2012 a las 21:10 -

      No te des mucho mal Jose Angel, este es uno de esos juegos que dentro de un año, o cuando saquen el siguiente, te encontrarás cuarenta copias en el cajón del Game por cuatro perras, así que entonces le puedes meter un meneo para ver cómo es.
      A la hora de coleccionar (que sé que es lo que más te mola después de jugar), más me preocuparía de cosas como Deadly Premonition (no vendo mi copia así se caiga el universo entero), Mass Effect 1, Dead Rising o similares, que luego se hacen bastante complicadillos de encontrar en buen estado y primeras ediciones.

    • Epetekaun 3 enero, 2012 a las 21:14 -

      No, no te merece la pena si juegas básicamente en singleplayer.
      Pero si juegas al online, este juego es brutal. Eso sí, al principio sobre todo puede ser un poco durillo (la de headshots que recibes), pero una vez que te hayas curtido un poco disfrutarás. Es una experiencia muy buena y muy placentera.

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